viernes, 19 de agosto de 2011
Si supieras las veces en el día que te pienso, que te busco o que simplemente te imagino a mi lado. Creo que me contento con tenerte en sueños, con poder tocarte, besarte, sin problemas. No sabrás jamás lo que te echo de menos. Daría hasta mi vida por poderte tener en mis brazos cinco minutos más, tan solo cinco minutos. Me paso las horas recordando momentos que viví contigo, creo que me he vuelto un masoca. Creo que no estoy viviendo desde aquel día cuatro, que lo único que hago es vagar por si vuelves. No sabes lo que deseo que un día me llames y que me digas: “Creo que me equivoqué, te quiero”. Necesito volver a verte, a tenerte, a quererte y que me quieras, a decirte al oído: “te quiero mucho”, y que tú me digas: “y yo a ti, pero eres un pesado”. Joder, si supieras todo lo que sería capaz de hacer por volver a estar contigo, a decirte que eres mi mundo, mi puto mundo, que eres lo más bonito, que nunca sentí tanto por nadie, y que mi vida ya no tendría sentido si tú no estás. Entonces, ¿que hago? Echarte de menos, en todo momento, a solas, o con gente, pero siempre pensando en ti , como antes, como siempre, y parece que para siempre. Y es que, ¿el destino es tan cabrón, o son los sentimientos los que cambian sin previo aviso?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario